El asesino de Cumbres

Actualizado: 20 may

Han transcurrido 16 años desde que Monterrey, un estado al norte de México, volvió a estar en la mira de todos, en esta ocasión por el asesinato de dos menores a manos del exnovio de su hermana o al menos eso es lo que se dice…


Diego Santoy Riveroll y Erika Peña Coss

Erika es hija de Gonzalo Peña y Teresa Coss, dos astrólogos “reconocidos” que daban los horóscopos en un programa llamado “Con Clase” producido por un canal de televisión en Monterrey.


Peña Coss tenía una hermana casi de su misma edad, Azura: y dos medios hermanos con quienes sostenía una relación poco “enriquecedora”: Erik Azur de siente años y María Fernanda de tres años.


Diego era descrito como un joven entusiasta, estudioso, tranquilo, estaba por comenzar la universidad. Tiene dos hermanos y sus padres no son reconocidos, así que sólo era “alguien”.

Erika Peña Coss y Diego Santoy Riveroll

Ambos jóvenes se conocieron en una fiesta de 15 años de una amiga en común, de inmediato se gustaron y comenzaron a salir, pasó muy poco tiempo cuando ya eran formalmente novios.


La relación duró dos años, pues según amigos, los celos, manipulación, toxicidad y la personalidad tan difícil de Erika, hizo que todo se quebrara.


Diego seguía enamorado de ella y durante varios días insistió para que regresaran, pero Erika se negó, fue ahí donde la tragedia comenzaría.


Marzo 2006: Cumbres y los Peña Coss

El 2 de marzo de aquel año, Diego decidió visitar a Erika para intentar dialogar y reanudar su relación. Cubierto con un pasamontañas y guantes de látex, trepó por las paredes de la casa hasta que logró ingresar.


Ahí dentro, caminó hasta la habitación de Erika –según declaraciones en el juicio- para intentar convencerla de que no lo abandonara, pero ante la negativa de la joven, Santoy decidió asesinar a sus hermanos María Fernanda y Erick Azur.


Erik y María Fernanda Peña Coss

Erick fue la primera víctima, Diego tomó un cuchillo y comenzó a apuñalarlo hasta quitarle la vida, lo llevó hasta la lavandería, lo “escondió” y procedió con la menor; ella se encontraba en el cuarto de su madre, Teresa, quien no estaba porque había salido de viaje, sin embargo, la empleada doméstica se quedaba con María Fernanda para cuidarla.


Santoy tomó a Caty –la empleada doméstica-, le amarró las manos, colocó una mordaza en la boca y la encerró en el baño. Quedaron él y la pequeña en la habitación, a quien enredó una cuerda en el cuello y comenzó a estrangular hasta matarla. También la “escondió”.


Una vez cometido estos dos crímenes, volvió con Erika, discutieron y fue ahí donde Diego la atacó, dio varios golpes con un martillo en la cabeza y la apuñaló en repetidas ocasiones.


La exnovia quedó herida, mientras él huía, no sin antes secuestrar a la empleada doméstica, meterla en la cajuela del coche de Erika, arrancarse y abandonarla lejos de la casa.

Al día siguiente él decidió huir de Monterrey junto con su hermano.

A los pocos días fueron localizados y detenidos en Oaxaca, mientras viajaban en un autobús con dirección Guatemala. Tras el aseguramiento, los hermanos Santoy fueron trasladados a Monterrey.


Versiones distintas

En una primera versión de lo ocurrido, Diego Santoy declaró que su ex novia también era responsable de la muerte de los niños. Afirmó que ella había matado a sus hermanitos porque los odiaba. Además, dio a conocer que él sólo le ayudó a asesinarlos ya que la chica lo había presionado para cometer el crimen, aludiendo a una falta de amor hacia ella.


Incluso en uno de los primeros careos que tuvieron él mencionó:


“Yo estoy dispuesto a pagar por lo mío, pero por lo tuyo no”, ella respondió: “mis manos están limpias, al igual que mi alma”.

Posteriormente Diego volvió a modificar su testimonio, señalando que se había involucrado sexualmente con su suegra, Teresa, situación que había provocado que Erika matara Erick y María Fernanda.


Contrario a lo que él declaró, Erika aseguró que no fue así, que el único motivo por el cual asesinó a sus hermanos es porque no quiso volver con él, que se había puesto mal y fue la represalia perfecta contra ella.


La versión de la Fiscalía de Nuevo León coincide con la de la hermana mayor, basada en el peritaje e investigaciones, pero la Fiscalía General de la República tenía algo distinto a las tres anteriores.


Un dato que llamó mucho la atención, es que cuando todo sucedió, sin importar la versión, la hermana de Erika, Azuara, estaba en su cuarto, hablando con un amigo y escuchando música, sin embargo, nunca se percató de los hechos.


El juicio

La historia dio un giro inesperado cuando el caso de Diego fue tomado por Raquenel Villanueva, una famosa abogada que defendió a miembros de la delincuencia organizada, pero quien cuatro años después sería asesinada a las afueras de una plaza.


El hecho resonó tanto, que se comenzó a especular que la familia Peña Coss fue quien mandó matarla, pues tenía el dinero y poder suficiente, según testimonios, para hacerlo.


Aunque los señalamientos hacia Erika fueron constantes, los abogados de la defensa de Diego no presentaron pruebas contundentes en su contra, fue así que recibió una condena de 137 años y seis meses por los delitos de homicidio calificado contra los menores, privación ilegal de la libertad, robo de vehículo y tentativa de homicidio. Además, se le exigió pagar una indemnización de 300 mil pesos.


Sin embargo, la pena se redujo a 71 años, lamentablemente sólo podía permanecer en el penal 40, como marca la ley en México. Tentativamente Diego obtendrá su libertad a los 61 años, a menos que su defensa busque su liberación en unos años por buena conducta.


Los medios

El país entero se volcó al caso por medio de los medios: Televisa, TV Azteca y Multimedios, conociendo paso a paso lo que sucedía, desde la exhibición de las declaraciones, los careos, hasta la vida privada del agresor y sus víctimas.


Pero fue Multimedios quien le dio seguimiento desde las primeras horas posteriores al crimen.


Recordemos que los niños eran hijos de la ex conductora de televisión y astróloga, Teresa Coss y León, por lo que era muy obvio que tendría de primera mano las declaraciones. Además, se rumoraba que los menores eran hijos de un productor de esa televisora.


¿Rituales, herencia u odio?

Las versiones o rumores en torno al terrible crimen en contra de los pequeños Peña Coss son muchos:

  • Unos dicen que se trató de una ofrenda para una secta, ya que según algunos vecinos aseguraban que a la casa de Monte Casino, llegaban políticos, funcionarios, abogados y artistas ataviados con túnicas negras.

  • Por otro lado, se decía que los niños asesinados no eran hijos de Gonzalo Peña, sino de un prominente empresario, y que por venganza de la fortuna que recibirían los niños, aún y cuando no estaban reconocidos, su hermana decidió acabar con sus vidas.

Al saber cada detalle, el Caso Cumbres generó gran polémica; por un lado, había quienes exigían la pena máxima para Santoy; pero otros creían que su novia lo había manipulado y no podían responsabilizarlo.


Diego y Erika: después del crimen

Diego Santoy se casó en prisión con una de las fundadoras de uno de sus grupos de admiradores, tuvieron un hijo y sigue cumpliendo su condena en el penal de Cadereyta, en Nuevo León, e imparte clases de computación a los internos.


Mientras que Erika y familia se fueron de México por un tiempo, años más tarde conoció a un extranjero, contrajo nupcias y según rumores, ahora vive en el estado de Guanajuato, fuera del ojo público.


Más sobre el caso…


***


A la fecha se sabe que la casa fue demolida años después del suceso, pero de acuerdo a las vecinas de la colonia Cumbres, las risas de los pequeños se siguen escuchando en un brincolín donde pasaban horas jugando, asegurando que los espíritus de los menores continúan en el que fuera su hogar.


La verdad absoluta no la sabemos, pero fue un crimen terrible que conmocionó a todo el país, y que hasta la fecha sigue poniendo la piel chinita de recordarlo.


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