Infartos cerebrales: lo que hay que saber

México es el país #1 en decesos por infarto cerebral dentro de las naciones miembro de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) y representa la cuarta causa de muerte en personas mayores de 65 años. Situación que nos debería alarmar y estar alertas de cualquier señal.


¿Qué es un infarto cerebral?

Hablamos de un “ataque” al cerebro que ocurre cuando un vaso sanguíneo que suministra sangre al cerebro es bloqueado por un coágulo, o cuando ese vaso se debilita y revienta.


Anteriormente las personas que sobrevivían a estos infartos quedaban permanentemente discapacitadas, sin embargo, con las nuevas tecnologías y terapias, ha sido posible que puedan recuperarse por completo y vivir de manera plena.


De acuerdo a Ana María Escalante, desarrolladora en el Instituto de Fisiología Celular de la Universidad Autónoma de México (UNAM), existen dos tipos de Evento Cardiovascular Cerebral –como médicamente es llamado-, el isquémico y hemorrágico.


El isquémico o infarto cerebral ocurre por un bloqueo a una arteria, la sangre no fluye y comienzan a morir las neuronas por falta de oxígeno y glucosa; el hemorrágico o derrame cerebral sucede por una malformación de una arteria que al romperse interrumpe el flujo sanguíneo y derrama la sangre que resulta tóxica para las neuronas.


Causas y reconocimiento

Aunque puede decirse que va de la mano con el envejecimiento, hay otras causas que pueden desencadenarlo como: hipertensión arterial, diabetes, aterosclerosis, obesidad, enfermedades del corazón, tabaquismo, sedentarismo e incluso altos niveles de estrés.


¿Cómo reconocer si me está pasando? Los síntomas de un infarto cerebral aparecen de improviso y pueden incluir:

  • Entumecimiento o debilidad en la cara, brazo o pierna, especialmente en un lado

  • Confusión o dificultad para hablar y para entender el lenguaje

  • Dificultad con la visión en uno o en ambos ojos

  • Dificultad para caminar, mareos, pérdida del equilibrio o de la coordinación

  • Dolor de cabeza severo sin causa aparente


Los médicos recomiendan que se conozca el acrónimo F.A.S.T (por sus siglas en inglés) para ayudar a quien pueda estar en un episodio como este:

F – Face (Cara): ¿Tiene la persona un lado de la cara caído o adormecido? Pídale a la persona que sonría. ¿Tiene la sonrisa dispareja?


A – Arm (Brazos): ¿Tiene la persona un brazo débil o adormecido? Pídale a la persona que levante los dos brazos. ¿Tiene un brazo que se le desvía hacia abajo?


S – Speech (Habla): ¿Tiene la persona las palabras arrastradas? ¿Puede hablar la persona o es difícil de entender lo que dice? Pídale a la persona que repita una frase simple.


T – Time (Tiempo): Cuando alguien sufre un infarto cerebral, cada minuto cuenta. Si alguien demuestra cualquiera de estos síntomas, inclusive si los síntomas desaparecen, es tiempo de llamar al 9-11 y llevar a la persona al hospital de inmediato.


Prevención

Es claro que el envejecimiento no se puede revertir, sin embargo, los factores de riesgo sí. Hacer cambios simples en nuestro estilo de vida puede aportar demasiado para prevenir un infarto cerebral, entre los más importantes está una buena alimentación y chequeos constantes para descartar cualquier situación.


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IMPORTANTE: este artículo no sustituye el diagnóstico de ningún profesional de la salud.


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