La NO tolerancia de la humanidad


Discriminación
Discriminación

Discriminación, en todas sus formas y expresiones, es uno de los modos más comunes de abuso y violaciones a los derechos humanos. Afecta a millones de personas cada día y es una de las más difíciles de reconocer.

La discriminación y la intolerancia son conceptos estrechamente relacionados.

Según el Consejo Europeo en el Manual de Educación en los Derechos Humanos con jóvenes, la intolerancia es una falta de respeto a las prácticas o creencias distintas de la propia. También implica el rechazo de las personas a quienes consideramos diferentes, por ejemplo, los miembros de un grupo social o étnico distinto al nuestro, o las personas que son diferentes en su orientación política o sexual. La intolerancia puede manifestarse en una amplia gama de acciones a través de discursos de odio, causar lesiones físicas o incluso el asesinato.

¿Pero de dónde viene? Cuando un nuevo ser humano nace podemos estar seguros de que no crecerá en un ambiente neutral, pues son sus padres quiénes comienzan a darle pautas y una visión del mundo con el filtro de sus propias creencias.

En países como México, donde el 68% de las personas son creyentes de alguna religión, Perú con el 82%, Argentina con el 72% o Brasil con el 79%, el arraigo hacia las creencias genera un rechazo descomunal para lo que se sale de este marco.

La intolerancia es considerada una enfermedad y es tan antigua como el mundo mismo. Este problema se agrava en lugares donde la globalización pone en duda y en cierta desventaja a un gran número de personas.

La Dra. Clasina Kraan mencionó en la revista mensual de Salud y Medicina de Discovery, que las apariencias pueden engañar, ya que las personas intolerantes tienden a sentirse vulnerables, con baja autoestima y con un sentido de identidad difuso.

La parte oscura de la intolerancia suele ser el miedo. Pero hay diversos factores, educación como ya se mencionaba, pero también aprendizaje adquirido a lo largo de los años.

Existen diversas situaciones día con día que nos pueden generar enfado.

Ejemplo, vas manejando después de un largo y estresante día, te encuentras cansado o cansada y solo quieres llegar a casa y recostarte, pero te topas con una protesta de un grupo de personas que ralentiza el tráfico.

Puede ser que la primera vez que te pase esto solo te parezca un poco engorroso, pero si esta situación se repitiera una y otra vez, comenzará a estresarte y generarte una molestia.

Tolerancia ante estilos de vida diferentes
Tolerancia ante estilos de vida diferentes

Por lo que, inconscientemente o quizás no, comenzarás a sentir un rechazo por ese grupo de personas. A la larga y con los estímulos adecuados puede convertirse en un odio irracional.

Ser intolerante significa ser rígido, tener una actitud cerrada e inflexible hacia lo que se considera diferente de nuestra propia forma de ser, entender o ver las cosas.

Según lamenteesmaravillosa.com, sentir miedo nos hace más vulnerables y hace que veamos situaciones amenazantes que no son reales. El hecho de pensar de forma extrema y dicotómica hace que valoremos en términos de aceptable o inaceptable y esto llevado al terreno de las opiniones hace que temamos a quiénes quieran invalidar nuestra postura.


¿Es posible dejar de ser intolerantes?

Si sabemos que la intolerancia viene del miedo, la inseguridad hacia lo desconocido y la desconfianza, sería lógico pensar que si eliminamos estos factores de nuestros pensamientos se podría uno volver tolerante, ¿o no?

Todos tenemos la libertad de opinión, de vivir a nuestro modo. Pero ver las situaciones como amenazantes cuando no lo son se puede trabajar y desarrollar.

¿Y tú? ¿Crees que la tolerancia se puede aprender? Cuéntame en un comentario o en nuestro foro.

Nos leemos pronto <3

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