Lorena y John Bobbitt

La peor pesadilla de los hombres es que su pareja les corte su miembro reproductor durante un descuido. ¡Auch! Pues esta pareja lo hizo realidad.

La noche del 23 de junio de 1993, Lorena Bobbitt harta de los abusos y malos tratos a los que su marido John la sometía, decidió tomar un cuchillo de la cocina y cercenarle el pene.


Lorena Gallo

Lorena Gallo
Lorena Gallo

Lorena nació el 31 de octubre de 1970 en Quito, Ecuador. Fue criada en una familia a la que le importaba el amor y el respeto, su familia era católica y profundamente religiosa.

Durante su infancia, Lorena y su familia se mudaron a Venezuela buscando una nueva vida y mejores oportunidades. Eventualmente se mudó a Estados Unidos después de graduarse de la secundaria.

Consiguió un trabajo como niñera y además estudiaba. Ella no hablaba muy bien inglés, pero tomó algunas clases, y otras veces trabajaba en un lugar de uñas.

La familia con la que vivía era igual de estricta que la suya, le pedían que, si salía con alguien, llevara a un acompañante.

Conoció a John Bobbitt durante un baile en un club en la infantería de la marina, cuando tenía 19 años. John fue el único joven que se acercó hasta su mesa para charlar con ella.


John Bobbitt

John Bobbitt
John Bobbitt

Nació en Búfalo, New York. Su familia era bastante disfuncional, él mismo declaró que su padre era un alcohólico y que constantemente lo golpeaba, al igual que a sus hermanos y su madre.

Eventualmente, el hombre abandonó a su familia, lo que le causó una crisis nerviosa a su madre. La mujer trasladó a la familia a un gueto en el que eran constantemente víctimas de ataques raciales.

Tiempo después, John y sus hermanos fueron a vivir con unos tíos por lo que ya no tenía tanto contacto con su madre.

En 1987 John se unió al cuerpo de marines, lo que (según lo que él mismo declaró) le quitó la capacidad de sentir empatía.


El matrimonio

Después de conocerse, John comenzó a llamar a Lorena para hablar con ella, la visitaba en casa de la familia Castro, con quienes vivía ella.

Las hijas de la familia decían que no les gustaba John, declararon que él casualmente siempre olvidaba su billetera cuando salía con Lorena y que casi siempre llegaba tarde a sus citas.

A Lorena no parecía importarle nada esto, al ser una chica que creía en el amor, el sueño americano y en una vida perfecta, John Bobbitt parecía ser el príncipe que le hacía falta.

Después de unos meses, la pareja contrajo matrimonio el 18 de julio de 1989. John tenía 22 años y Lorena 20. Se fueron a vivir a un pequeño departamento en Manassas, Virginia.

Durante el primer mes de matrimonio durmieron en el suelo, desde la perspectiva de John este era el principio de sus problemas, porque según él, Lorena quería demasiado y rápido.

Por su parte, Lorena declaró que las primeras grietas en su relación aparecieron pocas semanas después de su boda, pues durante unas vacaciones para visitar a la familia de John, este no le dijo que la familia les había preparado una celebración y la pareja llegó un día tarde, ocasionando la molestia de la familia de John.


El primer golpe

De regreso en Manassas, el primo de John llegó a vivir con ellos. Lorena no estaba de acuerdo con esto, pues el espacio que compartían era muy pequeño como para tener un inquilino más.

Sin embargo, John Bobbitt hizo caso omiso y recibió a su primo en su casa, después se descubriría que el hombre era un criminal y que consumía drogas.

Tanto John como su primo, salían constantemente de noche, regresando bastante borrachos, Lorena para intentar corregir esta situación le pidió a John que la llevara con ellos la próxima vez que salieran.

Finalmente, una noche los tres salieron a un bar donde John y su primo se emborracharon, cuando llegó el momento de volver a casa, John insistió en conducir.

Lo estaba haciendo tan mal que Lorena pensó que se estrellarían, los otros autos hacían sonar su bocina y se desviaban del camino para evitar un accidente. De un momento a otro, Lorena perdió el control de sus emociones y tomó el volante para evitar que chocaran.

Fue entonces cuando John Bobbitt le dio un puñetazo en la cara y comenzó a gritarle obscenidades. Cuando eventualmente llegaron a casa, John arrastró a Lorena hasta el departamento y comenzó a patearla, abofetearla y tirarle el cabello.

El guardia de seguridad del edificio escuchó la conmoción y se aproximó al departamento, John abrió la puerta y como si nada raro estuviera pasando le dijo al guardia que todo estaba bien.

Pero Lorena salió del departamento y condujo hasta el estacionamiento del salón de uñas donde trabajaba, sólo para dormir en su auto.


El crimen

Durante los siguientes meses y luego años, John continuó golpeando a Lorena en cada oportunidad que se le presentaba. Incluso forzaba a su esposa a tener relaciones sexuales con él mientras estaba borracho.

En mayo de 1993 Lorena finalmente aceptó que su matrimonio era irreparable, pensó en divorciarse y se lo dijo a John.

Este reaccionó de forma tranquila y le dijo que era libre de irse pero que él “sabía dónde trabajaba y que siempre sería capaz de encontrarla”. John le dijo a su esposa que los divorciados podían ser amigos y que podían continuar teniendo relaciones sexuales.

Lorena tomó esto como una amenaza de que John Bobbitt seguiría violándola aún si se separaban. Los maltratos y las violaciones continuaron.

Mientras tanto, Lorena comenzó a sacar cosas del apartamento, escudada en que las donaría. Lorena solo hablaba con una vecina, se sinceró con ella y le contó sus planes.

Dos días antes del crimen, Lorena acudió al tribunal del juzgado para rellenar el papeleo para obtener una orden de protección en contra de John.

Cuchillo utilizado por Lorena
Cuchillo utilizado por Lorena

La noche del 23 de junio de 1993, John y su amigo Robert habían salido a tomar unas copas luego de un evento en el trabajo. Al volver a casa, alrededor de la 1:30 am, encontraron a Lorena descansando en su cama.

Lorena se despertó cuando sintió a John encima de ella quitándole los pantalones y la ropa interior, la violó nuevamente a pesar de luchar en contra de las acciones de su marido.

Cuando terminó, John se acostó a su lado y se quedó dormido. Lorena aturdida por el hecho, harta de los maltratos y los abusos hacia su persona, se dirigió a la cocina con la intención de tomar un poco de agua.

Sin embargo, lo primero que vio al llegar ahí fue un cuchillo, lo tomó y regresó a la habitación donde dormía su marido. Se acercó a él, tomó su pene y lo cortó de un tajo.

Después salió de la habitación, tomó su bolso y salió rápidamente del departamento. Se metió en el coche y condujo lejos, poco después se dio cuenta que en sus manos aún estaban el cuchillo y el pene de su marido, por lo que abrió la ventana y lanzó el miembro ensangrentado.

Por otro lado, John se levantó de la cama mareado por la pérdida de sangre, colocó una toalla en su herida y salió de la habitación para pedirle a su amigo Robert, que dormía en el sofá, que lo llevara al hospital.

En urgencias, un médico atendió a John y este llamó al urólogo de guardia para atender el caso de inmediato, los doctores se dieron cuenta que estaban contrarreloj para encontrar el miembro cercenado de John y volverlo a colocar en su lugar.

Mientras tanto Lorena condujo hasta el salón donde trabajaba y tiró el cuchillo en un bote de basura afuera del lugar, luego se dirigió a casa de su jefa y le contó lo que había sucedido.

Esta llamó a la policía. Al llegar llevaron a Lorena a la estación para tomarle su declaración, ella contó la historia de los abusos y las violaciones de su marido hacia ella, por lo que la mandaron a hacerse un chequeo médico para comprobar su historia.

Sin embargo, la policía comenzó a cuestionar insistentemente a Lorena sobre la ubicación del miembro de John, esto la indignó un poco, el hecho de que la policía se preocupara por salvar a su marido abusador, que atender su caso de violación.

Aún así, Lorena hizo un esfuerzo para salir de su trance y les contó todo lo que pudo del trayecto en coche que recorrió. La policía inmediatamente siguió el camino hasta que dieron con el pene.


La cirugía

Finalmente, John fue sometido a una cirugía de 9 horas para reparar su aparato reproductor. Logró recuperar el 100% de su movilidad y todo quedó en un horrible recuerdo.

Dr. Jim Sehn con una fotografía del pene de John
Dr. Jim Sehn con una fotografía del pene de John

Los juicios

Se llevaron a cabo dos juicios, uno de John contra Lorena por castración con alevosía y otro de Lorena contra John por los años de maltrato y violación.

Durante los años 90 en Estados Unidos, se vivía una cultura en la que la moral y la política confluían hasta diluirse. Los juicios se volvían mediáticos, se transmitían en tiempo real y se convirtieron en crónicas.

Finalmente, John Bobbitt fue absuelto de la acusación de asalto y violación, a pesar de que durante el propio juicio cambió de testimonio cuatro veces.

Cuando se anunció el veredicto, la madre de Bobbitt, Marylyn Biro, suspiró y miró al cielo, John dio un salto del asiento y levantó su puño en señal de victoria mientras miembros del jurado sonreían.

Lorena Bobbitt durante el juicio
Lorena Bobbitt durante el juicio

Ahora el fiscal del condado de Prince William, que acababa de procesar a John, pedía 20 años para Lorena por la castración.

En las escaleras del juzgado se agolpaban cientos de periodistas de todo el mundo, una señora vendiendo chocolatinas con forma de pene y puestos de camisetas con el eslogan: “El amor duele”.

Dentro del edificio, el abogado de Lorena aducía enajenación mental transitoria fruto del trauma que le provocó la violación y que dos días antes del ataque ella había solicitado una orden de alejamiento. Siete horas de deliberación bastaron para declararla no culpable.


Desenlace

Lorena Bo…Gallo

Lorena Gallo actualmente
Lorena Gallo actualmente

Lorena por su parte, tuvo que pasar 45 días en un hospital mental, recibiendo ayuda psicológica por todo el daño sufrido. Una vez liberada, se tiñó el cabello de rubio y trató de volver al anonimato trabajando nuevamente en salones de belleza.

Recuperó su apellido de soltera: Gallo y vivió alejada de los medios, por lo menos hasta 2007 cuando fundó la organización Lorena’s Red Wagon para ayudar a mujeres y niños víctimas de violencia doméstica.

En 2009 acudió al programa de Oprah Winfrey para contar que no quería volver a ver a su exmarido nunca más, pero un mes más tarde ambos acudieron al programa The Insudar, en el que John Bobbitt acabó por disculparse con su exesposa, admitió “Lamento mi forma de ser en aquella época, era un imbécil y fracasé a la hora de quererte como te merecías”.

Recientemente se descubrió que, a casi 30 años de lo sucedido, él aún le manda flores y tarjetas a Lorena por San Valentín.


John Bobbitt

John Bobbitt con sus compañeras del cine para adultos
John Bobbitt con sus compañeras del cine para adultos

Después de los juicios, John contrató al agente de La Toya Jackson, con la intención de rentabilizar su pene, se convirtió en una estrella porno protagonizando la película John Wayne Bobbitt: Uncut.

El éxito de ventas (fue el vídeo porno más vendido hasta el momento) dio lugar a una banda de rock liderada por Bobbitt (The Severed Parts, “las partes seccionadas”) y una secuela en 1996, Frankenpenis, que no igualó la repercusión de la primera parte: una vez visto el truco de magia, el público se dispersó y abandonó el edificio.

Continuó su vida trabajando como mesero, chofer y repartidor de pizzas. En 1994 fue detenido por golpear a una stripper en Las Vegas.

Se volvió a casar en 1997 con Joana Ferrell, pero se divorciaron siete años después en 2004, después de una denuncia presentada por la mujer por malos tratos.


Más info

Si quieres conocer más sobre este caso, Amazon Prime video tiene entre sus filas un documental muy completo sobre este caso, entrevistas de testigos e incluso tiene la participación de Lorena y John Bobbitt, puedes verlo aquí.

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¿Qué opinas? ¿Crees que esta historia pudo haber terminado de otra forma?

Nos leemos pronto <3

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