Maternidad: ¿decisión u obligación?


Es común pensar que ser madre es un requisito para ser una mujer completa, sobre todo en un país como México, que aún tiene ideas conservadoras en cuanto a las mujeres, la familia y la maternidad.


A punto de cumplir 25 años se me ha comenzado a cuestionar la maternidad, no como opción, sino como obligación. Mi mamá me pregunta cuándo, dando por hecho que seré madre en algún momento.


Me hacen preguntas y consejos para cuando “llegue el momento” y cuando les comento que no quiero ser madre, al menos biológicamente, obtengo dos tipos de respuestas: en la primera se ríen y me dicen así decía yo y mira ya tengo mis hijos”, los cuales no fueron planeados o son causa de un embarazo por el fallo de algún anticonceptivo.


De acuerdo con la Encuesta Nacional de la Dinámica Demográfica (ENADID) 2018, el 63.9% de las mujeres que fueron madres reporta haber tenido más hijas o hijos de los que deseaban, entre las razones que explican este resultado se mencionan la no utilización de métodos anticonceptivos (34.5%); seguida de la falla del método anticonceptivo usado (23.8%) y en tercer lugar porque la pareja quería tener más hijas o hijos (18.9%).


No me malentiendan, entiendo que para algunas mujeres puede ser una agradable sorpresa, pero en lo personal no me gustaría recibir una responsabilidad  de tal magnitud. Y, por otro lado, se asombran como si estuviese diciendo alguna locura y me dicen que es una parte fundamental en la vida.


Se asume que eres egoísta por no querer renunciar a tu independencia y tener completa influencia y autonomía de tus decisiones.


¿Egoísta para quien? ¿Un hijo que no ha nacido?  ¿Un hijo que no planeas tener? No le encuentro el sentido, no es un requisito para vivir, porque cada quien decide en su propia vida, es dueño y responsable de las decisiones que toma.


Mantengo mi opinión respecto a que la maternidad es una opción, no un deber.

Un hijo no es alguien que crías para que te cuide en la vejez o le dé sentido a tu vida. Como escribe Simone de  Beauvoir en su libro El segundo sexo:


“Los hijos no son un ersatz del amor; no reemplazan un objetivo de vida rota; no son un material destinado a llenar el vacío de nuestra existencia;  son una responsabilidad y un pesado deber; son los florones más generosos del amor libre.  No son el juguete de los padres, ni la realización de su necesidad de vivir, ni sucedáneos de sus ambiciones insatisfechas. Los hijos son la obligación de formar seres dichosos.”

No necesito ser madre para ser feliz, no necesito ser madre para tener una vida completa y no necesito ser madre para ser mujer. Me parece tonto pensar que nos contemplemos incompletas sin hijos. 


No desestimo a las mujeres que deciden ser madres, pues ser madre y tener madre es algo increíble. Pero no es el único objetivo para muchas mujeres hoy en día.


Si algún día cambio de opinión al respecto y decido ser madre, ya sea biológicamente o por medio de la adopción, será porque me lo he cuestionado lo suficiente para saber que deseo guiar a una persona a ser dichoso, no porque sea una etapa obligatoria en la vida en donde naces, creces, te casas, tienes hijos, envejeces y mueres.

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