Parafilias ¿mortales?


Las parafilias son patrones de comportamiento sexual a objetos, situaciones, actividades o individuos atípicos.

En las relaciones y fantasías sexuales de adultos sanos, es común que exista cierto grado de variedad. Algunas conductas de esta índole suelen ser poco frecuentes, pero no implican riesgos para la salud de sus practicantes.

Pero existen algunas que, representan un peligro para quienes las practican, llegando incluso a ser mortales.


Diferencias entre parafilia y fetiches

Se caracterizan por comportamientos oscuros y cuestionables que podrían denotar cierto desequilibrio psicológico y emocional, pero, qué son exactamente y lo que es más importante: ¿dónde está la línea que separa el fetichismo/erotismo de la parafilia?

Los fetiches consisten en prácticas eróticas que “le ponen sabor” a las relaciones sexuales, generalmente esto hace que los implicados entren en un escenario de estimulación y activa los centros del placer.

Sin embargo, una parafilia corresponde a un comportamiento considerado inusual que denota cualquier interés sexual intenso por objetos, personas, situaciones o acciones.

De acuerdo al DSM-5 (Manual Internacional de Psiquiatría) considera algo inusual lo diferente de las caricias, el toqueteo y el juego preliminar.


Trastornos parafílicos

En el libro Common misunderstanding of fetichism se muestran los resultados de un estudio en el cual se afirmaba que “No toda práctica inusual es un trastorno”. Se enumeraron tres elementos para reconocer cuándo una parafilia no es patológica clínicamente hablando:

  1. Una persona puede sentir excitación con más prácticas: la persona no está obsesionada con la parafilia ni le genera dependencia.

  2. NO es dañina para la persona o para el resto, en todo aspecto integral

  3. Debe existir consentimiento.

Esto no es una condición suficiente para padecer un trastorno parafílico, pero sí necesaria. Las psicólogas V.A. de la Universidad San Sebastián y F.P. de la Universidad Central, coinciden en que estamos hablando de trastorno cuando este altera la operatividad de la persona: afecta su vida personal, sus relaciones, su vida laboral y/o académica.


Las más comunes

Las prácticas de algunas conductas sexuales inofensivas suelen ser comunes entre las personas en sus vidas diarias, estas son las más comunes.

  • Exhibicionismo: Presentan fantasías, impulsos o comportamientos que implican la exposición de los propios genitales a una persona desconocida que no lo espera. Normalmente el exhibicionista suele ser un hombre, heterosexual y casado en la mayoría de las ocasiones.

  • Froteurismo: Implica tocar y rozar a una persona en contra de su voluntad. Generalmente, las conductas de froteurismo tienen lugar en una edad que oscila entre los 15 y los 25 años. Se observa en un elevado porcentaje de casos que la frecuencia de este tipo de conductas suele reducirse gradualmente conforme aumenta la edad de la persona.

  • Masoquismo sexual: Esta parafilia implica ser humillado, pegado, atado o cualquier otra forma de sufrimiento. La gravedad de los actos masoquistas puede verse acentuada con el tiempo o incluso con el estrés.

  • Sadismo sexual: Contrario al punto anterior, son actos cuya finalidad es obtener satisfacción sexual a costa de humillar y/o hacer sufrir física y psicológicamente a otra persona, pudiendo incluso ocasionar un peligro real para la salud de la víctima.

  • Voyerismo: Presentan impulsos o comportamientos que implican ocultarse para observar a personas desnudas, desvistiéndose o mientras mantienen relaciones sexuales. Normalmente las personas con esta parafilia no buscan ningún tipo de relación sexual con la persona a la que espían. En casos más graves termina convirtiéndose en la única actividad sexual de la persona.


Las peligrosas

Ahora sí, entremos en terrenos de lo peligroso. Existen parafilias que ponen en riesgo la salud y la vida de sus practicantes. ¡Mucho ojo!

  • Misofilia: Esta se caracteriza por la obtención de placer sexual solo con tener contacto con sustancias desechadas por el cuerpo humano o con objetos sucios en general. En algunos casos, ingerir, lamer o masticar. Lógicamente esta afectación puede ser riesgosa al abrir la posibilidad a infecciones bacterianas dañinas para el cuerpo humano.

  • Formicofilia: Consiste en el placer sexual derivado de tener insectos, normalmente hormigas, arrastrándose por el cuerpo, especialmente en los genitales, e incluso que entren en los orificios del cuerpo hasta alcanzar el orgasmo. No creo que tenga que explicar el peligro que esto sugiere, ¿verdad?

  • Consuerofilia: Es una práctica en donde un individuo busca placer sexual al coserse la piel. En un principio, este zurce zonas poco dolorosas como la piel superior de las manos y luego avanza a otras partes, cosiendo incluso sus propios genitales. Lo anterior provoca placer, quien se introduce a sí mismo la aguja y pasa el hilo por debajo de la piel. Con el paso del tiempo, los consuerofílicos se realizan cortes con objeto de coserlos próximamente.

  • Hemotigolagnia: Es una práctica muy peculiar que está relacionada con el vampirismo. La finalidad es encontrar la satisfacción a través del sangrado durante el acto sexual.


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¿Conoces alguna otra que sea potencialmente mortal? Cuéntame en el foro o en los comentarios.

Nos leemos pronto <3

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