Por qué la gente no hace lo que debería


Ya lo decía mi jefa: “No tenemos por qué perseguir a nadie para que haga su trabajo”. Pocos minutos después pedía enviar un correo para decirle a alguien que hiciera su trabajo, entonces… ¿Cómo quedamos?

La verdad es que tiene un punto, todos en una empresa somos adultos, sabemos perfectamente lo que nos toca hacer en nuestro puesto de trabajo, entonces, ¿por qué no lo hacemos?

Traslademos este pensamiento a edades escolares, siempre habrá alumnos dedicados y responsables, y aquellos que dejan todo para el último segundo, o de plano, no entregan nada.

La mente humana es compleja y es imposible saber todo sobre ella, sin embargo, la psicología se ha encargado de estudiarla y establecer algunos hechos.

Hablemos en primera persona para entenderlo mejor.

Cuando se trata de ponernos a hacer nuestras actividades comienzan a suceder diversas acciones en nuestro cerebro que nos detienen, pero hay algunos bastante comunes:

  • Perfeccionismo: Existe una gran posibilidad de que la tarea o actividad que tienes pendiente te intimide y creas que es compleja, que involucre creatividad y tomar decisiones para las que no nos sentimos preparados.

  • Deslinde de responsabilidad: Comúnmente en generaciones recientes, ha crecido un miedo a ser rechazados o culpados por algo que salió mal. Si en nuestro trabajo/escuela tenemos una tarea que requiera un grado de responsabilidad, probablemente evitarás hacerla por miedo a que te salga mal y te reprendan. Lo que es un tanto ilógico porque te regañarán de todas formas.

  • Evitación del estrés: El estrés y la ansiedad son trastornos comunes, es bastante común que nos cueste hacer las cosas por temor a estos ataques.

  • Falta de motivación: Te entiendo, de verdad que sí, todos hemos pasado por trabajos en los que no estamos cómodos o nos sentimos cansados y no tenemos razón de seguir haciendo lo que tenemos pendiente.


¿Qué podemos hacer?

Todos debemos trabajar en nuestros demonios internos, trastornos y miedos. Pero comenzar a separar nuestros miedos de nuestras responsabilidades, es un gran paso.

Entender que somos adultos con cosas que hacer y actividades que cumplir es parte de crecer. Por otro lado, si no estás cómodo con tu trabajo y ya no te motiva, lo mejor será migrar a un lugar que nos llegue por completo.

Recuerda que, muchas veces, otras personas dependen de tu trabajo y piensa también, cuando te retrasas porque alguien no hace lo que le toca.

Nos leemos pronto <3

6 visualizaciones0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo