Por qué no podemos cumplir nuestros propósitos de año nuevo


¡Qué emoción, se va a acabar el año! ¡Yupi! #sarcasmo. Una vez que llegamos a los últimos momentos del año, sentimos dos cosas:

  • Paz, alegría y emoción por pasar tiempo en familia, sentir un poco de frío, disfrutar de una taza de chocolate caliente. Armonía y felicidad en todo su esplendor.

  • Pánico y terror porque no podemos evitar pensar en lo que ha sido de nuestra vida, si hemos cumplido nuestras metas, si hemos logrado alcanzar aquello que anhelábamos un año atrás.

Y entonces... ¡Boom!

Te das cuenta de que quizás no fue así, no te pusiste en forma ni comenzaste a ir al gimnasio, no aprendiste a tocar ese instrumento que tanto deseabas, aún tienes algunas deudas, no hiciste ese viaje porque lo postergaste una y otra vez.

Así que comienzas a sentirte un poco decepcionado de no haber sido capaz de cumplir tus deseos del año nuevo anterior y entonces, te dices a ti mism@ que el siguiente año si lo harás, ahora sí.

Y no pasa… el ciclo se repite una y otra vez.

¿Te ha pasado?

Bueno no eres el único, todos nos hemos sentido así al menos una vez. Y no es que no seamos capaces de cumplir nuestros propios objetivos, es que tal vez no estás haciendo los planes correctos.

Richard Wiseman, un psicólogo británico realizó en 2007 un estudio con 3mil personas. El 88% de ellas no lograron cumplir sus propósitos de año nuevo. Una de cada tres personas admitió que abandonó sus propósitos de año nuevo desde el mes de enero.

Pero no te desanimes que no es tu culpa, es de tu cerebro. Estudios neurocientíficos han demostrado que la fuerza de voluntad reside en las neuronas de la corteza prefrontal, que también se encarga de:

  • La memoria a corto plazo

  • Planificar las tareas diarias

  • De la concentración

  • La atención

  • Las relaciones sociales

  • Resuelve problemas abstractos

Así que, si la corteza frontal está demasiado atareada, la voluntad flaquea. La próxima vez que digas que no cumpliste tus metas porque estuviste demasiado ocupado ¡Lo estarás diciendo en serio!

Ahora bien, recordemos que para lograr lo que quieres, primero DEBES SABER qué es lo que quieres.

Por ejemplo, si tu deseo es aprender un nuevo idioma, debes identificar cuál es tu motivación para hacerlo y encontrar un por qué. Ya sea para fortalecer tus habilidades laborales. Es muy fácil renunciar a un sueño cuando no hay una fuerte motivación de por medio.

Otra recomendación es que identifiques las razones por las que no has podido hacerlo. ¿Flojera? ¿Falta de tiempo? ¿Distracción? ¿Impedimentos físicos?

Localiza los puntos negativos que te impiden alcanzar tu objetivo y resuélvelos uno a uno, si aún así no puedes completar la menta entonces… regresa al punto anterior: ¿es algo que realmente quieres?

¿Conoces algún otro tip para cumplir tus metas de año nuevo? Platícame en los comentarios

Nos leemos pronto <3


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