Un “casi algo” me rompió el corazón

¿Te ha pasado que conoces a alguien, conectan inmediatamente y parece algo destinado a ser, hasta que … simplemente no termina en nada?

En internet se ha puesto de moda el término de “casi algo” para describir las relaciones románticas donde se ha creado un vínculo significativo, sin la etiqueta de “pareja”, pues, no son amigos, pero tampoco novios.


Las etapas de un corazón roto, gracias a lo que pudo ser y no fue:


24/7

De pronto, se convierte en tu primera conversación por las mañanas, el interés se vuelve evidente, buscan hablar y verse con más frecuencia. De acuerdo a The Gottman Institute en la primera fase del amor, se suelen ignorar las “red flags”, gracias al poco juicio con el que se cuenta en esta etapa de enamoramiento.


Como el río

Todo fluye, te sientes cómplice de su vida, la confianza y empatía crece, te cuenta cosas que “nadie sabe”, sientes que es un vínculo único. En su guía práctica para vencer la dependencia emocional, el psicólogo especialista en terapia cognitiva Walter Riso menciona la idealización, pensamientos obsesivos y apego afectivo dentro de las características más importantes del enamoramiento.


Magia/la cúspide

Uno de los momentos más emocionantes es cuando las palabras bonitas, atención en redes, los mensajes y detalles afirman los sentimientos, sientes la ilusión de estar enamorado, aquí esa magnificación desproporcionada del otro, como define Riso a la idealización se magnifica.


Y si, muchos nos hemos encontrado ahí, en esa extraña incertidumbre donde comienzan las preguntas, ¿Qué somos? ¿somos algo?.


De acuerdo a la segunda fase del amor de Gottman, donde la manera en la que discuten define el rumbo de la relación, y si es el caso, la construcción de confianza se desmorona por la frustración, discusiones y decepción.


Silencio

Las notificaciones de mensajes cesan, las palabras bonitas ahora son frías, va en declive todo lo que se había construido y eres víctima del famoso “ghosting”, pareciera que de la noche a la mañana todo ha acabado.


Este tipo de relaciones nos llevan hacia un duelo confuso y temprano, sin embargo, como menciona Walter Ruso en Twitter, "¿La separación es sinónimo de fracaso? Depende, a veces es liberación o una suerte".


Concretamente, y respecto al amor, el apego nos hace ver normal, lo anormal. Recordemos no caer en negación, pues es común que frases como: “me quiere, pero no se da cuenta”, “los problemas psicológicos que tiene le impiden amarme”, “todavía me llama”, “todavía me mira”, “todavía pregunta por mí”, “se va a dar cuenta de lo que valgo”, nos dejan atrapados en el “podría ser”, y no nos permite avanzar.


Desidealizar, aceptar y dejar ir, nos permite vivir ese duelo y ser capaces de superarlo. No temas pedir ayuda y acompañarte con los que quieres, que “los casi algo” también duelen, porque se rompen corazones e ilusiones.


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¿Ya has pasado por esto? ¿Cómo lo has superado? Cuéntanos tu experiencia :)


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